Canadá no debe ratificar el “fundamentalmente defectuoso” tratado de comercio europeo

En solidaridad con las masivas protestas que están ocurriendo en Europa, grupos canadienses piden al Partido Liberal que no ratifique el Acuerdo Económico Amplio de Comercio Canadiense- Europeo.

CETA (por sus siglas en inglés) es altamente controvertido con más de tres millones de europeos que han firmado una petición contra CETA y su acuerdo gemelo TTIP. La oposición a CETA está creciendo, concentrándose en las reglas de los derechos de los inversionistas en el pacto, así como la falta de protección de los servicios públicos. Estas preocupaciones, las cuales pueden detener el acuerdo en su inicio en Europa, son compartidas a través del Atlántico por la Red de Justicia en el Comercio (RJC), una coalición de sindicatos canadienses y grupos de ciudadanos que protegen el medio ambiente.

Mientras que numerosos Ministros de Comercio de la Unión Europea llegan a Montreal para otra reunión, el TJN (por sus siglas en inglés) exige que el gobierno canadiense no ratifique CETA.

“Aunque la ministra de Comercio Internacional de Canadá Chriytia Freeland califica al acuerdo de Comercio con la Unión Europea como “progresista”, no hay nada más alejado de la realidad. La manera en que CETA está redactado contiene fallos fundamentales que favorecen los intereses corporativos por encima de los intereses de los canadienses”, dijo Larry Brown, presidente adjunto de TJN.

Entre las demandas esenciales del TJN están:

  • Eliminar todas las reglas sobre los derechos de los inversionistas. No hay necesidad de ignorar nuestro sistema de tribunales y usar un arbitraje extra judicial que favorece a las corporaciones. El sistema de tribunales para los inversionistas propuesto por CETA no representa un mejoramiento real en el sistema de resolución de disputas defectuosas entre los inversionistas y el estado de NAFTA y otros pactos de comercio.
  • Proteger de la privatización los servicios públicos. CETA pone nuestros servicios públicos en riesgo al tornar más difícil el revertir privatizaciones fallidas y expandir los servicios públicos en el futuro.
  • Detener las extensiones de patentes farmacéuticas. Las provisiones de protección a las patentes de CETA podrían aumentar el costo de productos farmacéuticos en nuestro sistema de atención a la salud en $1 billón o más.
  • Proteger el poder de adquisición pública. En este momento, el poder de adquisición pública de cualquier servicio o sector del gobierno que no esté explícitamente excluido, caerá dentro de la jurisdicción de CETA. Esto limita los derechos de las provincias, municipalidades y otras entidades de obtener el máximo de su poder adquisitivo al favorecer productos locales y servicios.

Los cambios a CETA deben hacerse en el cuerpo del acuerdo y no en una carta o declaración lateral no obligatoria.

“La Red de Justicia en el Comercio está al lado de los trabajadores europeos y los miembros de la sociedad civil que se movilizan en Alemania, Austria, Bélgica y otros países que hacen resistencia a CETA, la cual tiene las mismas provisiones peligrosas que TTIP. La abrumadora oposición europea que bloquea este acuerdo comercial con los Estados Unidos de América, reconoce que el CETA es simplemente el TTIP a través de una puerta trasera”, dijo el presidente adjunto de TJN Blair Redlin.